¡Duro golpe, Cuervo! El básquet de San Lorenzo se fue de vacío de Oberá, cayendo 85-76 en la Liga Nacional. Es una derrota que duele y nos obliga a cambiar el chip. ¡Acá no hay excusas! Este equipo tiene la chapa de grande y la mística para levantarse de inmediato.
Oberá hizo su laburo en casa, pero el Ciclón no pudo imponer su ritmo. Perdimos por detalles y por no estar concentrados en los momentos decisivos. ¡Se acabó el tiempo de las pruebas! La revancha tiene que ser inmediata y con sabor a victoria.
El próximo partido es la prueba de fuego: el jueves 3 de octubre a las 21:30 hs, el Ciclón juega contra La Unión de Formosa en el Estadio Cincuentenario. ¡Es un partido clave de visitante para reordenar la cabeza y demostrar quiénes somos!
¡A Formosa se viaja a buscar la victoria! El equipo tiene que salir a matar, a jugar con el cuchillo entre los dientes y a demostrar por qué San Lorenzo es el Más Grande del básquet. ¡A ganar o morir!



