El club transformó su sede como nunca antes: pilata de lujo, gimnasio completo y vestuarios que ya no parecen del siglo pasado.ç
Hay que decirlo: la sede de Avenida La Plata se bancó años de abandono. Pero eso cambió.
San Lorenzo metió una obra fuerte que renovó todo. En tres meses y con una inversión millonaria, dejó el natatorio como nuevo, puso máquinas de verdad en el gimnasio y dejó los vestuarios como un spa.

¿Plata? $40 millones de recursos propios + $900 millones gracias a una alianza con Evolution Sport.
La pileta ahora tiene venecitas nuevas, bombas, rejillas, temperatura ideal. El gimnasio se equipó como corresponde, y los salones de clase tienen ventilación, luz y decoración nueva.
Los vestuarios… otra historia: grifería nueva, espejos, secamanos y hasta techos de PVC.
Y no termina ahí: ya anunciaron que se viene una recepción nuevita y una fachada para mirar con orgullo.
Esto no es un lavado de cara: es un cambio de época.


